Las administraciones propondrán una nueva estructura y animan a mirar al “futuro”

Las administraciones propondrán una nueva estructura y animan a mirar al “futuro”

 Las tres administraciones que forman parte del Consorci del Palau de la Música han creado una comisión que en tres meses propondrá una nueva estructura orgánica de funcionamiento para la institución y animaron a mirar con optimismo el “futuro” de la entidad.

El secretario general de Cultura de la Generalitat, Lluís Noguera; el representante del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí; y el director general del Instituto Nacional de Artes Escénicas y Música (Inaem), Félix Palomero, se mostraron convencidos que lo sucedido con el desvío de fondos servirá de “enseñanza” para el futuro e instaron a simplificar el funcionamiento del Orfeó y la Fundació del Palau.

No obstante, aseguraron que el trabajo de los auditores “no ha terminado” y que probablemente se encontrarán más pruebas de dinero desviado. Por ello, aseguraron que confían en la justicia y colaborarán con el juez instructor.

Noguera admitió sentirse “indignado y traicionado” por Millet y Montull. Apostó por, a partir de ahora, trabajar con la “máxima transparencia”. Prueba de ello es que la página web del Palau ya recogía esta misma noche la auditoría realizada por la Generalitat y el lunes los consellers de Economía, Cultura y Justicia presentarán medidas para controlar mejor a las fundaciones.

Martí dijo que hoy “se ha tirado de la manta” y se “ha destapado todo lo que se ha podrido hasta ahora”, aunque aseguró que se tendrán que “abrir más cajones”.

Además, dijo que su trabajo ya tiene tres resultados evidentes: la confesión de Millet y Montull, la recuperación de parte del dinero al tirar atrás la venta de un local de ellos dos al Orfeó y el compromiso de la Fundació Trias Fargas de devolver el dinero obtenido gracias a convenios firmados con Millet.

Asimismo, instó a pasar página rápido de esta etapa y, a partir de febrero con la nueva estructura, hablar sólo de música y cultura. Para él, “la espina dorsal” del Palau tiene que ser el canto coral y el Orfeó.

Palomero se unió a las opiniones de Generalitat y Ayuntamiento y lamentó la “deslealtad, el abuso de confianza y el uso indebido del dinero” de Millet y Montull.