Las administraciones propondrán una nueva estructura y animan a mirar al “futuro”
El secretario general de Cultura de la Generalitat, Lluís Noguera; el representante del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí; y el director general del Instituto Nacional de Artes Escénicas y Música (Inaem), Félix Palomero, se mostraron convencidos que lo sucedido con el desvío de fondos servirá de “enseñanza” para el futuro e instaron a simplificar el funcionamiento del Orfeó y la Fundació del Palau.
No obstante, aseguraron que el trabajo de los auditores “no ha terminado” y que probablemente se encontrarán más pruebas de dinero desviado. Por ello, aseguraron que confían en la justicia y colaborarán con el juez instructor.
Noguera admitió sentirse “indignado y traicionado” por Millet y Montull. Apostó por, a partir de ahora, trabajar con la “máxima transparencia”. Prueba de ello es que la página web del Palau ya recogía esta misma noche la auditoría realizada por la Generalitat y el lunes los consellers de Economía, Cultura y Justicia presentarán medidas para controlar mejor a las fundaciones.
Martí dijo que hoy “se ha tirado de la manta” y se “ha destapado todo lo que se ha podrido hasta ahora”, aunque aseguró que se tendrán que “abrir más cajones”.
Además, dijo que su trabajo ya tiene tres resultados evidentes: la confesión de Millet y Montull, la recuperación de parte del dinero al tirar atrás la venta de un local de ellos dos al Orfeó y el compromiso de la Fundació Trias Fargas de devolver el dinero obtenido gracias a convenios firmados con Millet.
Asimismo, instó a pasar página rápido de esta etapa y, a partir de febrero con la nueva estructura, hablar sólo de música y cultura. Para él, “la espina dorsal” del Palau tiene que ser el canto coral y el Orfeó.
Palomero se unió a las opiniones de Generalitat y Ayuntamiento y lamentó la “deslealtad, el abuso de confianza y el uso indebido del dinero” de Millet y Montull.